Luis Zamora Calzada

20/03/2017 Creado por Punto de Expresión Categoría: Inicio No hay respuestas

“CREO EN LO QUE VEO

La publicidad del PRI exhibido en espectaculares con el texto “creo en lo que veo” muestra éxitos, obras en proceso ─el tren México Toluca por ejemplo, sin mencionar las innumerables caída de plumas durante la construcción─, sonrisas mexiquenses, rostros seleccionados para convencer a las mayorías de cumplimientos y felicidad inexistentes.

 

Contrario a los contenidos de sus promocionales se ven otras cosas que si se creen, con una amplia lista que ha vulnerado incluso la figura del estado mexicano, ante la actuación del grupo gobernante que abandonó a todas luces el nacionalismo por una obediencia casi dócil a los dictados de Estados Unidos, como consecuencia y en un extremo el país sufre las implicaciones de una figura presidencial débil y vulnerable.

 

Se ve y se vive una inflación de 4.86% superior a la de 2010, año en que alcanzó el 4.82% según datos del índice nacional de precios al consumidor, provocado principalmente por el aumento a la gasolina y el diésel, arrastrando a su paso el aumento de las mercancías, encareciendo el mercado y debilitando el consumo cotidiano, con la respectiva reducción del poder adquisitivo del salario, esta inflación es la más alta que ha vivido el país en los últimos siete años.

 

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) es claro en señalar que los mayores aumentos se dieron en automóviles 1.58%, gas doméstico y tortillas de maíz 2.02%, limón 20.63%, tomate verde 21.82%, con bajas no significativa en el jitomate y la cebolla.

 

La diferencia en las reacciones de la gente ante otros aumentos como el de la luz ─la Comisión Federal de Electricidad (CFE) no para en sus tarifazos mensuales─, y el gas ─con aumentos permanentes─, radica en que no se pagan una o dos veces a la semana como ocurre con la gasolina, el gas se paga al menos una vez al mes si se usa tanque de veinte kilos y la luz se pagas cada dos meses, por ello la gente no ha salido a manifestarse en las calles por estos aumentos, sin embargo y a pesar de que casi no se ven también han impactado en los precios de las mercancías.

 

Según los reportes en la economía nacional hoy tenemos un país más endeudado y en afirmación del Secretario de Hacienda la deuda pasó de 38 al 50% del Producto Interno Bruto (PIB), llegando a 10 billones en lo que va de este gobierno y los datos oficiales señalan como pago de intereses de esta deuda en promedio de 500 mil millones de pesos en lo que respecta en 2016, para este año se calcula que llegará a 600 mil millones, en este periodo de cinco años únicamente para pago de intereses alcanzará los 2.2 billones de pesos según los datos hechos públicos.

 

El aumento al costo de las casetas está siendo graduada, la México Toluca subió sus precios a inicios de febrero, tampoco hubo reacciones de los usuarios pero ha impactado en el incremento de costos de las mercancías, los combustibles se mantienen al alza, el juego de Hacienda de subir dos centavos y bajar uno está logrando quizá el propósito de reducir las manifestaciones de rechazo al megagasolinazo de enero, pero no frena la inflación en incremento constante.

 

El grupo gobernante hoy se encuentra más preocupado por la segunda llamada de atención de las calificadoras de crédito internacionales (Moody´s, Standard & Poors, Fitch) quienes señalan las dificultades que enfrenta el país en el pago de su deuda y sus dificultades para obtener crédito, como lo asegura Galván Ochoa en su columna “Dinero” del viernes 10 de marzo de 2017 en el diario la Jornada.

 

A esto se agrega lo que se ve en nuestra entidad y desde lo que ha sido calificado como una guerra interna, del sello de identidad estatal y proveniente de la función pública el fenómeno del enriquecimiento exorbitado de algunos hombres de estado, tocando el turno al Secretario General de Gobierno de la entidad, quien ha sido colocado en el cuestionamiento nacional por sus ranchos, propiedades diversas, colecciones auto motores, lagos artificiales, zoológicos personales, toda una jauja en pueblo pobre y con el 50% del padrón electoral en estas condiciones.

 

La inseguridad, corrupción e impunidad, delincuencia organizada, malos servicios, violaciones permanentes a la ley por los hombres de estado en la función pública parecen ser pacata minuta en este contexto de males mayores.

 

Por cierto la Ley que Regula el Uso de la Fuerza Pública en el Estado de México o mejor conocida como “Ley Eruviel” o “Ley Atenco” colocó en tela de juicio a los diputados locales y al Gobernador ante las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), sobre todo la omisión de hacer valer una iniciativa para derogar o reformar dicha ley que de entrada cuenta con 14 Artículos inconstitucionales, según los análisis que continuaron este lunes 13 de marzo de 2017 en la SCJN.

 

Estas son algunas cosas que se ven y se creen por sus implicaciones en la vida de los mexicanos y mexiquenses en plena guerra de los partidos y sus aspirantes al “botín” llamado Estado de México; solo son negocios, nada personal diría el Padrino de Mario Puzo.