Luis Zamora Calzada

08/10/2017 Creado por Punto de Expresión Categoría: Inicio No hay respuestas

Aún no terminaba el temblor del 19 de septiembre de 2017, cuando la gente desde afuera de la escuela gritaban humildaaad, a ciencia cierta no se sabía a qué se hacía referencia, algunos de los presentes aseguran que en el interior de la escuela primaria de la cabecera municipal, la directora no quería abandonar el edificio, corría en dirección contraria a la salida, moviendo las manos al aire como queriendo volar, cuando personal de protección civil del municipio, literalmente la pesco de la cintura en el aire para sacarla de la institución.

 

“Escuche ruidos en uno de los salones, todavía hay niños en los salones, ayúdenme a sacar a los niños…”, se asegura decía con desesperación.

 

Los profesores que laboran con ella en esa escuela ya estaban afuera, casi todos por cierto, por fortuna los estudiantes ya habían salido, muchos padres de familia ya estaban con sus hijos y con tristeza vieron cómo se agrietaban muchos salones de clases, sin que llegara a desplomarse alguno, de 26 aulas existentes, se asegura que 16 no están en condiciones para ser utilizados, tendrán que ser reparados y algunos reconstruidos en su totalidad por las condiciones en que quedaron.

 

Los ruidos a que hacía referencia la directora, quien lleva muchos años en el cargo, no fueron producto de su imaginación, efectivamente provenían de un salón, eran los golpes de una mano contra la puerta; el personal de protección civil llegó hasta el lugar, con su herramienta y con muchas dificultades la abrieron y salió despavorido el profesor que había quedado encerrado, una vez afuera, se dice que no atinaba que decir, el susto y los nervios únicamente le permitieron balbucear que quería sus cosas, ¿dónde estaban sus cosas? preguntaba a los presentes, sin recibir respuesta alguna.

 

En el entorno, el polvo que levanta el adobe que se derrumba llenaba el ambiente de Coatepec Harinas, bardas, casas y la iglesia, cercanas a la escuela estaban siendo afectadas por el temblor, la gente corría para tratar de ponerse a salvo, no entendían a ciencia cierta que estaba pasando.

 

En un municipio vecino a Coatepec, Ixtapan de la Sal, se asegura que las puertas de la escuela primaria no se abrían, sus grandes bardas y zaguanes enormes que no permiten la vista al interior, desesperaba a los padres de familia, quienes prácticamente golpeaban las puertas de esos zaguanes, no sabían que pasaba con sus hijos, la magnitud del temblor los tenia al borde de la desesperación, nadie del personal docente o directivo atendía las llamadas.

 

El horario de esa escuela es de nueve a dos de la tarde, durante ese horario las puertas permanecen cerradas, tal y como ocurrió el 19 de septiembre pasado, por lo que no se sabe realmente como se vivió el fenómeno natural al interior de la institución, se asegura que no hubo afectaciones serias al edificio, tampoco situaciones de crisis grave en los estudiantes.

 

A pesar de ello hay cierto malestar en muchos padres de familia, incluso se dice que algunos no enviaron a sus hijos este lunes 25 a la institución porque no está exhibido el dictamen de seguridad estructural que ordenó de Secretaría de Educación; así mismo se asegura que protección civil no ha acudido a la institución para la revisión de rigor que garantice la seguridad de los estudiantes y los docente de la institución escolar.

Como puede notarse, entre los Ayuntamientos la participación de la autoridad municipal es variada, en algunos casos se encuentran ajenos a los daños ocasionados por el temblor, no así los ciudadanos que han rebasado una vez más a las instancias gubernativas, con grandes muestras de solidaridad y hermandad ante terceras personas caídas en desgracia.