Luis Zamora Calzada

11/06/2018 Creado por Punto de Expresión Categoría: Inicio No hay respuestas

ABUSOS DE UN SUBDIRECTOR

En avenida Colón, número 206 de la ciudad de Toluca, se ubica la Subdirección de Educación para la Atención de Jóvenes y Adultos, dependiente de la Dirección General de Educación Básica, en donde se asegura, de acuerdo a información que obra en nuestros archivos, se cometen actos ilegales que dañan la imagen de la administración gubernativa actual.

 

El titular de esta subdirección acorde a información validada en el Directorio de la dependencia, con fecha 5 de junio del año en curso es Roberto Raúl Daniel Leonardo, de quien se dice hay claros abusos de autoridad.

 

Cabe destacar que en esta Subdirección de educación no opera la Ley General del Servicio Profesional Docente, es decir, el personal adscrito a ese lugar no es sujeto a ninguna evaluación, ni tienen porque preocuparse de la evaluación para la permanencia que hoy tiene en crisis al magisterio.

 

En estas condiciones se dice que Roberto Raúl ha permitido que sus más allegados no acudan a trabajar, sin reportarles falta de asistencia alguna para que cobren su sueldo íntegro, como si hubieran asistido regularmente a prestar sus servicios, ellos saben que están protegidos y no pasará nada; claro, al respecto los denunciantes señalan que a todas luces la meta del titular es tener a ese personal a su lado, para lo que se ocupe, en el momento en que él decida, cobrará el favor, es una forma de clientelismo político que no debiera ocurrir en oficinas de educación.

 

En la otra cara de la moneda, si alguien se opone a sus formas de administrar esa instancia, ejerce toda la autoridad que le permite ser el titular en turno de la subdirección, llegando a abusos como se especifica en el texto de los denunciantes.

 

Contra el personal no grato al mandato del subdirector, aseguran los quejosos se emplea la amenaza administrativa, el acoso laboral, se fincan responsabilidades sobre supuestos hechos falsos, se generan denuncias sin prueba para quienes no está de su lado, “esto es un infierno” dice una de las personas afectadas, quien pide el anonimato para evitar empeorar la condición que vive.

 

Esas prácticas se intensifican para presionar a los no afines o contra quienes no cumplen sus deseos, hasta llegar al extremo de obligarlos a renunciar a su plaza laboral o bien inducirlos a tramitar su jubilación si cuentan con los años de servicio requeridos para tener esa prestación; la consecuencia inmediata, el Subdirector tendrá plazas vacantes para colocar en esos espacios a sus incondicionales, construyendo su propio grupo político, totalmente a su disposición.

 

A manera de ejemplo, los quejosos señalan que Carol Gutiérrez González es una beneficiada de estas actuaciones, quien con dos plazas que no especifican pero afirman que no cumple el perfil, labora en San Antonio la Isla, en la escuela “Sor Juana Inés de la Cruz”.

También ha permitido que sus amigos hagan lo mismo, por ejemplo, aseguran los afectados que Arturo Roger Zamudio supervisor del nivel, coloca a diestra y siniestra a sus incondicionales, claro con la aprobación de su Jefe el subdirector.

Estos actos contrarios a derecho no han tenido ninguna consecuencia legal, razón por la que van en incremento, finalmente no va a pasar nada a quienes la cometen y las plazas van a seguir manejándose con discrecionalidad, no van a asignarse por concurso o evaluación, serán otorgadas por el poder que dice tener el subdirector.

 

El personal afectado requiere la ayuda del Secretario de Educación, aseguran que el grito de auxilio es para acabar con la impunidad y corrupción visible en esta subdirección, exigen transparencia en este sector educativo, para que quienes cumplan con el perfil y la preparación ocupen los espacios laborales para no demeritar el servicio que se brinda.