Editorial

28/03/2012 Creado por soporteGoblin

El verdadero meollo del rompimiento del tejido social

La violencia es un flagelo que daña al tejido social y que requiere de respuestas claras, concisas. En este tenor, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador considera que la solución “es atender el problema de raíz”, concepción que solo se basa en dar empleo y/o financiar las carreras de las juventudes para no permitir que se vayan con el hampa organizada.

Es muy respetable ese ideal; sin embargo, la verdadera raíz del problema se encuentra en la educación partiendo desde el seno familiar y continuando en las aulas, en los distintos niveles escolares y en el manejo adecuado de los distintos medios de comunicación. Los cultos religiosos también tienen algo de responsabilidad.

En el primer caso, son millones los hogares donde ya no se practica la convivencia entre padres e hijos, priva más la vida individualizada ya sea por los distractores que se difunden en las programaciones de las cadenas televisoras o por la necesidad de trabajar para ganar dinero y salir adelante.

Y en el segundo caso, mucho daño han hecho los distintos sexenios de gobierno toda vez que sus políticas en materia educativa no son perdurables, se cambian a modo o por capricho; lo más cruel es que se hacen a un lado los temas humanísticos y el civismo que antaño inculcaba buenas costumbres, éticas y morales.

En el caso de los cultos religiosos, éstos se han centrado en el acaparamiento de dinero vía limosnas, con lo que las cúpulas viven holgadamente sin importarles las conductas de sus feligreses, a los cuales amenazan con el infierno si no hacen sus aportaciones económicas para el sostenimiento de las iglesias, sinagogas, templos o como les llamen.