Editorial

28/03/2012 Creado por soporteGoblin

Adiós a los árboles

Por comodidad de un centro comercial están a punto de derribar 230 árboles en Paseo Tollocan, por ello es que vecinos del lugar se han abrazado a los árboles y los están defendiendo; en cambio, las autoridades estatales ofrecen mesas de diálogo, pero nos preguntamos qué es lo que se tendría que dialogar cuando el hecho es que se está cometiendo un atropello en contra del medio ambiente por construir retornos.

Recordemos los niveles de contaminación que hemos padecido en días pasados, por lo que en lugar de derribar árboles se debería estar pensando en plantar más

Los manifestantes, quienes han colocado un campamento en la zona de obra, aseguran que los retornos son innecesarios, pues ya se cuenta con uno, el retorno de Ignacio Comonfort.

El día en que iniciaron las manifestaciones, el gobernador Eruviel Ávila dejó en claro que la obra no se cancelaría, sólo sería suspendida temporalmente para abrir mesas de diálogo, pues a su parecer “se trata de un proyecto necesario para quienes circulan por la zona”.

Incluso, pidió la intervención de la UAEM, en específico de la Faculta de Ingeniería, para que conozcan el proyecto y sea quien lo avale.

El mandatario mexiquense, quien está a medio de año de concluir su administración, destacó que la obra es importante en cuestión de movilidad, pues se tiene previsto que circulen cada hora 400 automóviles a través de estos retornos, lo que agilizaría el tránsito y reduciría considerablemente la emisión de contaminantes a la atmósfera.

Y agregó que los retornos disminuirán la saturación de vehículos y reducirán contaminantes de 35 mil autos que circulan todos los días con dirección a la Ciudad de México y al Centro de Toluca.

Si bien es cierto que el tráfico vehicular cada vez se complica más y se ha vuelto en problema de movilidad y para el medio ambiente, por lo que se justifican muchas obras viales, de ampliación de infraestructura; también es cierto que no hay un equilibrio con respecto a desarrollar obras o acciones meramente ambientales. Todo está dirigido a agilizar la circulación, a comunicar vialidades o destinos, pero poco se escucha de acciones enfocadas al rescate del medio ambiente, como sería el promover el uso mínimo de los vehículos, lo que también reduciría la saturación de calles y avenidas, por tanto de emisión de contaminantes.