Editorial

28/03/2012 Creado por soporteGoblin

Banco de Alimentos

Hasta 70 por ciento de comida en buenas condiciones es desperdiciada en mercados, centrales de abasto y cadenas comerciales ubicados en el Estado de México, que bien podrían ser destinados a sectores vulnerables.

Ante esta situación, la Legislatura 60 creará Bancos de Alimentos junto con un incentivo fiscal para que los donadores trasladen los productos, lo cual nos parece un gran acierto.

En la sesión de comisiones Unidas de Legislación y Administración Municipal, y para la Atención de Grupos Vulnerables, el coordinador del Grupo Parlamentario del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), José Alberto Couttolenc Buentello, indicó que tienen 180 días para comenzar a establecer el reglamento para lograr dicho propósito, a través de la Ley para la Recuperación y Aprovechamiento de Alimentos en la entidad, que será apoyada por todos los grupos parlamentarios.

En la reunión, se indicó que los empresarios gasta en tirar el alimento, así que les será más conveniente donarlo al Banco de Alimentos de la Legislatura, pues tendrán un incentivo fiscal.

En el mundo se desperdician mil 300 millones de toneladas de alimento al año, mientras que hay seis millones 800 mil personas con carencia alimenticia; tan sólo en la entidad de pescado y de huevo se tiran 100 mil y casi un millón de toneladas anuales, respectivamente.

Los legisladores afirmaron que esto nos coloca en una antesala de un problema que tiene distintos orígenes y consecuencias, porque casi el 70% de los alimentos que se desperdician en México ocurre en las primeras fases de la cadena productiva; es decir, durante la cosecha, transportación o almacenamiento. Mientras que el porcentaje restante se registra en la etapa de comercialización al detalle o cuando la comida llega a los restaurantes u hogares.

Además, a nivel nacional el Estado de México ocupa el sexto lugar en desnutrición, y se registran 118 mil 655 casos de anemia en menores de cinco años.

Este proyecto requiere de una gran organización y, por su puesto, de una inversión, primero para recibir el alimento, formar los paquetes y distribuirlos a quienes realmente lo necesitan.

Estamos seguros de que la Legislatura mexiquense estará a la altura para llevar esta acción de una forma eficiente, sin que la abandonen con el paso del tiempo, que la prensa o la ciudadanía no encuentren los paquetes abandonados con alimentos ya inservibles y que realmente sean repartidos a quien lo merece, sin que sirvan como cuotas partidistas.