Editorial

28/03/2012 Creado por soporteGoblin

El Partido Revolucionario Institucional tiene claro que debe cambiar, mostrar mayor apertura y modificar sus estatutos para ser (o aparentar) ser un partido más democrático, en especial en el tema de elección de candidatos.

El PRI se está alistando para elegir al candidato que los representará en las elecciones presidenciales en 2018, por ello los delegados priístas que analizaron la modificación de sus estatutos aprobaron abrir las candidaturas a ciudadanos simpatizantes en todos los niveles.

Sin embargo, está en duda que un ciudadano lo represente como candidato a la presidencia, pues hay muchos priistas que ambicionan ese lugar, entre ellos, el todavía gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas; sin olvidar a Luis Videgaray, amigo del presidente Enrique Peña Nieto; también en la lista se encuentran el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, así como el titular de la SEP, Aurelio Nuño, entre otros. Todos importantes personajes que no dejarán pasar la oportunidad.

Aunque existe un pero, que estas modificaciones estén dirigidos a personajes en específico, siendo el más sonado el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade, quien no milita en el tricolor y quien podría ser el beneficiado.

Entre lo que aprobaron los consejeros priistas, contempla que los ciudadanos simpatizantes que busquen una candidatura por el PRI deberán cumplir con los mismos requisitos que un militante, excepto los 10 años dentro del partido.

Con ello se retiraron los llamados candados, es decir, requisitos que ponía el Revolucionario Institucional para acceder a las candidaturas, por tanto, cualquier aspirante externo deberá adoptar la ideología priísta y todos sus documentos.

Cabe mencionar que estas medidas deberán votarse en conjunto con los de las demás mesas en el pleno de la Asamblea en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México, que se llevó a cabo este sábado, sin embargo, hasta el cierre de esta edición desconocíamos la información.

Los priistas también quitarán los candados para todos los militantes que aspiren a ser candidatos a cualquier cargo de elección popular; se retiró de los estatutos el requisito de 10 años de militancia para aspirar a candidatura. Se mantuvo la petición de firmas a sectores y organizaciones para militantes y candidatos externos.

Algunos priistas se manifestaron en contra de algunas disposiciones, aunque la cargada es que todas estas modificaciones los estatutos sean avaladas, pues el PRI requiere mejorar su imagen ante la ciudadanía, sólo habrá que esperar a que en los hechos estas modificaciones se hagan realidad y los ciudadanos que simpatizan con el partido tengan oportunidad de competir.