Editorial

28/03/2012 Creado por soporteGoblin

Editorial

Día del Trabajo

El Primero de Mayo es un día de celebración mundial por parte de lucha obrera y trabajadora que ha buscado la dignificación de la clase obrera en los distintos países. En el tercer mundo se ven marcadas las diferencias de las clases sociales, en América Latina no es la excepción a este loable día, donde la clase más vulnerable de la sociedad se tiene que unir en grupos o sindicatos, donde no siempre son bien representados, si bien es cierto que hay beneficios para la clase trabajadora, en la mayor parte de las veces, los líderes de esos sindicatos, se ven más beneficiados con lujos desorbitantes.

En México esta lucha ha tenido una historia de destacables líderes que dieron al país una representación de la clase más desprotegida. Como olvidar a uno de los defensores de los sectores más vulnerables de mano de un histórico como lo fue Ricardo Flores Magón y sus distinguidos hermanos, poniendo en jaque a cada uno de los políticos en turno por su sabiduría y forma de dirigirse a la clase del poder.

Lucha que denunció los excesos de los políticos en turno y su poco compromiso con la sociedad, y su riqueza a manos llenas de sus círculos más cercano; situación que hasta la fecha no ha cambiado. Este tipo de acciones dan paso para recordar, a aquel libro de Octavio Paz –gran literato, o el mejor literato de México- que es: “El Laberinto de la soledad”, donde nos narra la realidad que vivimos y que seguiremos viviendo si no conocemos nuestra historia, seguiremos siendo parte de los mismos errores como sociedad. “Y el mundo obrero no será la excepción, el abuso del patrón o líder llegará hasta donde el obrero quiera”.

A mediados del siglo pasado, la organización de los obreros dio pie al crecimiento político y social de la mano de grandes líderes, uno de ellos Fidel Velázquez oriundo del municipio mexiquense de Nicolás Romero. También, otro referente nacional como la famosa “Quina” Joaquín Hernández Galicia, líder del sindicato petrolero que tuvo discípulos incomodos.

En el sexenio del presidente Ernesto Zedillo se dio uno de los conflictos más fuertes con este sector por la devaluación económica en el país, a raíz del mal manejo de las finanzas, situación que tuvo como consecuencia la suspensión del famoso desfile del Primero de Mayo, donde los obreros del país entero, exponían sus consignas o su beneplácito con el gobierno municipal, estatal o federal.

En la época del presidente Felipe Calderón Hinojosa se volvió a repetir la historia, y después de un lapso de volver a marchar en tan emblemático día, se tuvo que volver a suspender el desfile del Primero de Mayo, que se da a nivel mundial, y hoy por hoy en México está suspendido por los contratiempos que el gobierno ha tenido con la clase obrera, la lucha de poder con la clase empresarial, y las nuevas leyes, que parece hacen que aprieten la yugular de los trabajadores, que cada vez, se ven más desamparados.

En el actual gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador parece ser que quieren reactivar a estos sindicatos y hacer la unión de la clase más desprotegida. Se tiene que vigilar con lupa, que los líderes no abusen de su poder, y que la unificación haga sindicatos sólidos como el de los profesores a nivel nacional.