Promueve y reconoce Gabriela Gamboa a artesanos del país mediante el Certamen Nacional de Alfarería

21/05/2019 Creado por Punto de Expresión Categoría: Inicio No hay respuestas

Metepec / Estado de México

El Concurso Nacional de Alfarería Árbol de la Vida 2019 lo ganó Juan Carlos de la Cruz Hernández oriundo de Capula, Michoacán, máximo galardón que entregó la presidenta municipal Gabriela Gamboa Sánchez.

En la ceremonia de premiación indicó la alcaldesa “para quienes somos verdaderos fanáticos de las artesanías y hemos tenido la fortuna de seguir de cerca la creación de una pieza, podemos entender que son obras que expresan la pasión por la tradición de nuestro pueblo, la disciplina de quien busca la perfección, la delicadeza de quien busca cuidar su arte como así mismo y expresa también el amor por la creación misma”.

Acompañada del representante del gobierno estatal y autoridades municipales, Gabriela Gamboa reconoció a los padres de los niños participantes, por el impulso que les dan para preservar la tradición; destacó que Metepec está orgulloso de sus artesanos y que su talento y dedicación trascienden generaciones.

La edición 2019 del certamen, contó con la participación de 183 artesanos originarios de los estados de Michoacán, Jalisco, Oaxaca y Veracruz, así como maestros del arte popular de Metepec. Cabe destacar que en el concurso participaron 33 niñas y niños que recibieron de acuerdo a su edad, una bicicleta o tableta digital.

La bolsa de premios este año incrementó a 700 mil pesos de recurso municipal, que fueron repartidos a las tres mejores piezas de las categorías: Barro Natural; Barro Policromado; Piezas Utilitarias terminadas en vidriado libre de plomo; Piezas Utilitarias o Decorativas terminadas en vidriado tradicional; Piezas Rituales o Ceremoniales y Miniatura; además de los premios únicos: Manos jóvenes del arte popular, Innovación artesanal, Trabajo en equipo y Herencia artesanal de grandes maestros.

Tras recibir el galardón, Juan Carlos de la Cruz Hernández, se dijo honrado y feliz porque fue una competencia reñida. Detalló que su obra “Ofrenda de un campesino tradicional”, retrata la ofrenda tradicional de su pueblo, capturando a toda la familia y cuidando detalles como el niño sentado, el campesino, la gente con su fruta o el candelero.

Dicha pieza la elaboró en tres meses, dedicándole cuatro horas al día, en la técnica de pastillaje, con barro pigmentado de cinco lugares, entre ellos Chiapas, Baja California y Michoacán; tiene un peso de 15 kilogramos y está integrada por 30 piezas y cerca de tres mil flores pequeñas, incluso algunas con 60 pétalos.